Quise emborracharme,
Emborracharme con tu melancolía
Y beberme,
Hasta el último trago de tus recuerdos.
Deseé llenar mi organismo,
Con las fotos de aquellos momentos vividos,
Aquellos instantes perdidos
Aquellos que están olvidados en el tiempo,
Aquellos,
Por los que vale la pena vivir
Y por los que vale la pena morir.
Añoré permanecer tranquilo,
Y sentarme en la terraza de mi casa
A embriagarme con tu nostalgia
Y contagiarte de la mía,
Para que así compartiéramos este amargo,
Pero gratificante trago de realidad.
Es ese instante mágico
En donde mis pensamientos,
Se tiñen de naranja,
Y el otoño de mi memoria se acrementa.
Allí es donde vive mi alegría,
Donde reside mi esperanza.
En esa ínfima parte de historia,
Es donde se encuentra mi nostalgia,
Tu nostalgia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario